El Proyecto

El proyecto consiste en la expansión portuaria del Terminal 2 de Valparaíso, mediante la construcción de un nuevo muelle de 785 metros lineales de atraque que albergará los dos nuevos sitios 9 y 10. El proyecto se extenderá desde el vértice noreste del Espigón hasta la calle Edwards por el sur. Además, ganará 185 m. al mar, dando lugar a una explanada de aproximadamente 12,5 hectáreas que será destinada a la transferencia de carga.​
El proyecto TCVAL forma parte de las políticas públicas en materia portuaria y se enmarca en el Plan Nacional de Puertos 2013, liderado por el Estado de Chile, con el objeto de modernizar la infraestructura portuaria del país. De esta forma se hace frente a la vertiginosa evolución de las naves portacontenedores a nivel mundial, del nuevo Canal de Panamá y del crecimiento del comercio exterior chileno. En definitiva, se trata de un proyecto que devuelve a Chile el nivel de competitividad que requiere el comercio marítimo internacional moderno. En este marco, TCVAL se adjudicó la licitación internacional y posterior entrega del Terminal 2, para ejecutar uno de los mayores proyectos de desarrollo en infraestructura portuaria a nivel nacional e internacional, que posicionará a Valparaíso nuevamente en las rutas navieras del mundo.
Sirve para el desarrollo portuario de Valparaíso, ya que mejora la infraestructura del Puerto para recibir naves de mayor tamaño que actualmente no pueden atracar en Chile, lo que permitirá duplicar la capacidad de transferencia de contenedores y hacerlo más competitivo frente a otros puertos de la costa del Pacífico.
El proyecto TCVAL tiene como objeto poder profundizar la vocación económica de la ciudad, asociado a la actividad portuaria tanto por el apoyo a la economía y al empleo local, que se basa en encadenamientos productivos asociados al ámbito portuario, como por ejemplo los múltiples pequeños emprendedores que trabajan detrás de la amplia cadena logística del transporte y entrega de la carga dentro de Chile y países cercanos. Asimismo se generan nuevos empleos directos, ya que amplía la demanda de personal calificado para hacer frente al aumento en la capacidad de transferencia, lo que se traduce en nuevas oportunidades laborales para los porteños.
Según el estudio de impacto económico de la Universidad Adolfo Ibáñez, el proyecto TCVAL aumentará el PIB regional anual en US$101 millones y el de la comuna de Valparaíso en US$ 43 millones.
TCVAL es pionero en la consideración de la responsabilidad ambiental como uno de los pilares de sustentabilidad y compromiso con la comunidad local. Con esa filosofía, ha destinado de forma voluntaria y en el marco de su Contrato de Concesión UF 4.400 anuales durante los 30 años que dura el periodo de concesión. Esta inversión tendrá como destino el financiamiento y desarrollo de proyectos sociales que beneficien directamente a la ciudad en las áreas de educación, arte y cultura, medio ambiente, patrimonio y turismo.

Patrimonio

No. UNESCO reconoce la actividad portuaria como motor y principal valor que motivó y fundamentó la Declaratoria de Patrimonio de la Humanidad. En tal documento se destaca que “Valparaíso es un testimonio excepcional de la temprana fase de globalización a fines del siglo 19 al momento de transformarse en el puerto mercante líder de las rutas marítimas del Océano Pacífico en Sudamérica”. Es importante recordar que el Cuaderno de Postulación detalla el proceso llevado a cabo por el Estado de Chile ante UNESCO para la postulación y posterior ratificación de Valparaíso como Sitio Patrimonio de la Humanidad, que contiene la identificación del bien y justificación de la inscripción, su status legal, y específicamente en el punto 4 del Cuaderno se detalla la forma y plan de administración que se propone para el Sitio y que describe, entre otros temas, las medidas de protección del Sitio y las fuentes de financiamiento. En el acápite F describe los planes acordados y socializados relativos al bien, a saber, los Instrumentos de planificación, el proyecto de mejoramiento de la gestión de tránsito en el plan de Valparaíso y el Plan de transformación urbana del borde costero, siendo este último el que define una zonificación del borde costero, donde figuran expresamente los límites para la Zona 3 que va desde la calle Edwards hasta el Molo de Abrigo, donde el uso fue definido como zona netamente portuaria, lo que permite corroborar oficialmente que: 1° el proyecto TCVAL se encuentra localizado dentro de una zona netamente portuaria, 2° esto es ratificado por el Plan Regulador Comunal y 3° la postulación del Sitio consideró e incorporó en los antecedentes formales remitidos a UNESCO sobre la existencia del proyecto de expansión portuaria, lo que permite afirmar que NO se pone en riesgo la declaratoria del Sitio, toda vez que este formó parte del expediente de postulación.
El borde costero de Valparaíso en toda su extensión cuenta con gran cantidad de restos náufragos, dispersos por la bahía completa y de diverso origen y valor arqueológico. Para el desarrollo de este proyecto, TCVAL está trabajando de forma permanente con el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), con el fin de realizar un Plan de Manejo Arqueológico que permita rescatar el material de valor patrimonial y ponerlo en valor para que dichas piezas puedan ser valoradas por la comunidad porteña, además de los turistas chilenos y del mundo que recorren Valparaíso. Por lo tanto, se puede afirmar que el proyecto afecta “positivamente” al patrimonio sumergido, ya que como consecuencia de él se ponen en valor mediante rescate y divulgación elementos de valor histórico que, de otra manera, seguirían siendo grandes desconocidos.

Turismo

Hoy la actividad portuaria permite la llegada de cruceros y es un atractivo turístico importante a nivel visual. Los pasajeros de los cruceros también son un gran aporte para incrementar la actividad turística de Valparaíso. La Universidad Adolfo Ibáñez realizó un estudio en el que demuestra que la actividad portuaria estimulará el comercio, la hotelería y restaurantes. Dado que el proyecto aportará nuevos sitios de atraque aptos para recibir nuevas naves de cruceros y de mayor envergadura, se podrá potenciar la incorporación de Valparaíso dentro de las rutas internacionales del turismo de cruceros.
Hoy Valparaíso sólo puede recibir un crucero súper class (4 mil pasajeros) a la vez. Con el nuevo T2, nuestro puerto podrá tener simultáneamente dos naves más, es decir, hasta 12 mil pasajeros simultáneamente. Así, Valparaíso consolidará su posición como principal puerta de entrada del crucerismo en Chile. Si hoy, en promedio, llegan 70 mil visitantes cada temporada, de aquí a 2019 se podrá incrementar su llegada en más de 150 mil turistas de cruceros gracias al nuevo Terminal.

No. El proyecto se ubica aproximadamente sobre los 200 m hacia el costado Este del Muelle Prat, a contar del vértice oriente del actual Espigón, donde hoy operan los sitios 6, 7 y 8. El nuevo proyecto contempla la construcción de los dos nuevos sitios 9 y 10 hacia el sector de Calle Edwards. Asimismo, se contempla un Plan de Gestión Vial de Tránsito seguro para facilitar el acceso peatonal al Muelle Prat ante el paso de camiones, lo que incluye la instalación de obras de gestión vial en el sector.

El paisaje del anfiteatro de Valparaíso es una lectura visual que considera los 43 cerros de Valparaíso y las vistas que se generan desde esta globalidad. En el borde costero se construirá una infraestructura que hoy no existe, cuya funcionalidad principal es la integración de la costa con el límite de la ciudad. Esta infraestructura permitirá acceder al borde costero ofreciendo al paseante una privilegiada vista en altura de la actividad portuaria y del horizonte infinito del Océano Pacífico. Es importante considerar que el proyecto se construirá en una zona que históricamente ha sido portuaria, siguiendo una tradición histórica de la ciudad puerto que es la de crecer ganándole terreno al mar. El plan regulador metropolitano de Valparaíso (PREMVAL), que se trabajó entre varias instituciones, agrupaciones y ciudadanos durante casi 16 años, definió esta zona como zona exclusiva de desarrollo portuario. Asimismo la transferencia de carga es dinámica y variable en la cantidad de contenedores que entran y sale del puerto diariamente por lo que no se puede afirmar que existirá tal muro.

Los peatones que actualmente transitan por el borde costero no tienen vista despejada hacia el mar, excepto en la zona del Muelle Prat. Ello ocurre porque que el sector entre el vértice noreste del Espigón del Terminal 2 hasta la calle Edwards por el sur es la zona portuaria donde desde siempre se han acopiado contenedores, carga general y equipos.

Construcción y operación​

Los niveles de ruido cumplirán con lo que establece la normativa vigente asociada al D.S. Nº 38/2012, que establece Norma de Emisión de Ruidos Molestos Generados por Fuentes que Indica, elaborada a partir de la revisión del D.S. Nº 146/97 del Ministerio Secretaria General de la Presidencia.
No. Lo que caracteriza a este proyecto en particular es que durante la construcción de esta obra y por los próximos 30 años, los sitios 6, 7 y 8 del espigón seguirán operando normalmente.

No. Para efectos de evitar una potencial afectación al medio marino y sus recursos se redujo el área de dragado de arenas gruesas en el sector de Yolanda y se cambió el punto de vertimiento de material extraído de fango marino. Este sedimento se verterá mar adentro en un punto localizado más allá del área de reserva para la pesca artesanal ARPA fuera del límite de esta actividad extractiva, evitando con ello la afectación de los recursos hidrobiológicos y pesqueros.

TERMINAL DE MERCANCÍA GENERAL

TERMINAL DE CONTENEDORES

TARIFAS Y MANUALES

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